CÉSAR, EPÍLOGO

DECLARACIONES, ADVERTENCIAS Y RECOMENDACIONES

Considero que es necesario hacer constar unas declaraciones importantes para acabar de comprender el trasfondo del relato, porque hay cosas que no se indican para no ser reiterativo. Estas declaraciones pretenden en cierta manera subsanar los vacíos no relatados en este libro, pero necesarios de tener en cuenta en aras de una buena salud mental.

I. Declaraciones sobre las actividades de este libro

El autor de este libro es homosexual. No tiene problemas con su homosexualidad, no ha tenido casi nunca problemas a causa de su homosexualidad, al menos problemas graves, pues siempre ha sido defendido, protegido y amparado por los miembros de su familia. El autor da fe de haber conocido otros homosexuales que han sufrido acosos atroces, bullying cruel, desprecios, palizas de cuidado hospitalario.

El autor declara que los personajes son ficticios, pero no son ficticias las realidades que se dan en los personajes y las circunstancias negativas y positivas que viven. Conoce el autor, por sí mismo y por miembros de su familia ciertos comportamientos de personas homosexuales que son responsables con su trabajo, con su familia con la palabra dada al amor.

El autor conoce personas homosexuales que han formado un hogar y se han mantenido fieles uno al otro durante toda su vida. El propio autor vive feliz en su hogar, el hogar que se ha formado desde su naturaleza masculina homosexual.

La promiscuidad de la que tanto se acusa a los homosexuales, puede ocurrir en un determinado número de personas, pero también entre los heterosexuales se da la promiscuidad en similar proporción, aunque con eso no se excusa, sino que hace referencia a que todo el mundo puede padecer los idénticos o semejantes problemas y todo el mundo puede tener una vida feliz, independientemente de su género. Un consejo, si me lo permites: los humanos formulamos tópicos y los mantenemos sin razonamiento de los mismos, por lo cual vienen a ser con frecuencia falsos. Sobre los homosexuales se han volcado cantidad de tópicos peyorativos, y algunos chicos gays hacen gala de ellos, con lo que refuerzan los falsos tópicos, tales como amaneramientos, hablarse en femenino, creerse mujer, pensar que el pasivo es la mujer del activo, y una larga lista de tópicos que no son ni comunes a todos los chicos gays ni siempre verdaderos.

II. Declaraciones sobre el sexo entre hombres

No soy muy amigo de llamar al sexo realizado entre hombres con el apelativo de sexo gay, pero todos mis amigos lo dicen así. Para mí el sexo es sexo, como quiera que uno lo disfrute, le sea más placentero y produzca mayor placer a su pareja. Sobre las sesiones de sexo entre hombres y las orgías descritas en el libro, el autor da fe de haber participado en algunas, pero relata lo visto o lo que le parece haber visto, porque de lo que él ha hecho no se acuerda cómo fue exactamente, pero sí se acuerda que se lo pasó bien y fue divertido y placentero.

Aunque en las narraciones no se habla siempre de haber usado condones, el autor siempre los usa, y los repone para cada penetración que hace o se deja hacer, con cualquiera, excepto con su pareja, el cual actúa del mismo modo que el autor.

El autor ha tragado semen, el semen propio y el de otros, no tienen todos el mismo sabor. El propio es salado y agradable, ha probado algunos agrios y otros no tan salados. Hay algunos espermas que son incomestibles y con un fuerte olor y sabor verdaderamente desagradables, pero en general son buenos y a veces satisfacen bien. Los hay que son excelentemente sabrosos.

Lo que no acepta jamás el autor es el escat y en general la falta de higiene. Semen seco como queso en el pene, mierda seca en el culo, pedos fuertemente olorosos…, aunque a algunos guste, en general todo esto es desagradable; pero los ruidos intestinales son estimulantes, igual que lo es la saliva y el presemen. Las gotas del presemen, lubricante natural, son deliciosas y muy ricas. La orina no resulta agradable al principio, pero se puede uno acostumbrar a su acidez, como se acostumbra a ciertas bebidas como el masato, el pisco, la caña y otros.

Un cuerpo limpio o edulcorado con mermelada o chocolate, con crema o cabello de ángel todavía es mejor. Lo mismo que le gusta comer con quien tenga sexo de boca a boca antes de masticar o poco masticado. La mezcla de salivas es deliciosa.

La regla de oro

Es recomendable el uso de preservativos tanto para homosexuales como heterosexuales, cuando se asista a una fiesta que incluya sexo, orgías, libertad de sexo, intercambio de parejas, etc. No es necesario, ni obligatorio ni conveniente ser transmisores de enfermedades venéreas.

El sexo entre hombres es muy agradable. El sexo entre gays es inteligente e inteligible y coordinado. El sexo entre gay y hetero varón es fabuloso. A muchos varones heterosexuales les gusta tener sexo con chicos gays porque sabemos mamar una polla como nadie. Además a sus mujeres no suele gustarles y escasamente se dan el placer de una mamada con ellas. A veces buscan un chico gay para que les dé placer con una magistral mamada. Luego presumen de muy hombres y delante de otros heteros dicen que a los «maricones» ni verlos, pero cuando veas un hetero que presume de no haber tenido sexo con un chico gay, toma nota, es mentira. Quien no ha tenido jamás sexo con un gay no presume de nada porque desconoce ese placer excelso. De heteros que me han buscado por una mamada y ver cómo me trago su esperma, tengo unos cuantos en la lista de contactos y de los que me han follado el culo como auténticos maricones, unos cuantos más. Algunos heteros, luego de haber depositado su esperma en mi boca, quieren besarme para saborear su propio esperma, con lo que me han demostrado que degustar y tragar semen no es cosa de gays solamente, sino que está abierto a todo aquel que se precia de tener gusto, de hacer buen sexo.

Regla de plata

Saben los heteros, los homosexuales, los bisexuales y todo ser humano experimentado que a la hora del sexo, el chico gay nunca tiene dolor de cabeza, nunca tiene prisa, nunca le entra el sueño mientras su par desee continuar, y le gusta acabar la sesión de sexo abrazado y si acaso dormirse o descansar para continuar. Un chico gay es capaz de pasar toda una tarde, o una noche o una mañana teniendo sexo; luego descansa entreteniéndose con unos suaves besos, come o bebe algo, se recupera y el dispensador de semen se vuelve a recomponer. Solo los heteros piensan en la noche para tener sexo con su mujer, los chicos gays siempre están dispuestos o disponibles, lo que faltan son ocasiones.

III. Declaraciones sobre la familia

Cuando una familia tiene hijos, sea heterosexual u homosexual debe tener en cuenta siempre el bien de los hijos, la felicidad de los hijos y la alegría de la unidad familiar. Cuando dos personas no se entienden no es mejor separarse, divorciarse y romper la armonía familiar, porque las consecuencias más graves las pagan los más inocentes, los hijos. La mejor actitud es conversar con paz y rehacer el amor inicial, esforzarse en vivir la unidad y la sinceridad mutua. Muchas veces se pierde el amor en una pareja porque se dejan de lado algunas partes propias del amor, regalos, recuerdos de celebraciones, aniversarios, onomásticos, congeniar con familiares y tener sexo. No entiendo que un heterosexual tenga que buscar sexo en un prostíbulo, si no es porque su mujer lo hace sin ganas o se lo ha negado. Eso mismo pasa con los gays. Hay que usar el sexo, tener buenas «sexsiones» (entiende bien no hablo de sesiones sino de «sexsiones»), sesiones de sexo deseado y llegar a satisfacerse. Si no se tienen en cuenta estas cosas, no me extraña que desaparezca el amor.

Los cónyuges, sean varón y mujer, dos varones o dos mujeres deben realizar todas las actividades con libertad y sinceridad. Si acuerdan la libertad sexual con terceros han de saber los riesgos que esto supone tanto para la salud como para el equilibrio familiar. Jamás deberían hacer ejercicio del sexo con terceros sin el consentimiento de la pareja, el conocimiento previo o posterior de la pareja y la correspondiente conversación y examen para entender si permanecen o no los mismos compromisos mutuos que al comienzo.

Cuando entre una pareja hay ocultación o engaño, mentira, hipocresía y falsedad, se mata el amor y la unidad. O se recompone o las consecuencias serán funestas.

Los hijos ocupan un lugar primordial, ya sean propios o adoptados, el primer compromiso de una pareja es con los hijos. Una vez habidos o adoptados los hijos, la pareja debe ser coherente en el comportamiento y buscar tiempo para vivir y estar presente en la familia.

IV. Declaraciones sobre el incesto

El autor declara no haber tenido sexo con padre, abuelos, hermanos o hijos adoptivos (El autor ha obtenido un hijo adoptivo no legalizado y no tiene sexo con él ni lo desea, por respeto).

Al autor le hubiera gustado tener sexo con su padre, porque siempre ha estado enamorado de él, pero su padre no ha consentido nunca, y su hijo sabe que ha sido por auténtico amor y respeto.

De todas formas es verdadero incesto la sesión de sexo entre familiares en primero y segundo grado, padres, hermanos, hijos, abuelos, nietos de distinto sexo. En realidad las relaciones de estos familiares entre los del mismo sexo no debieran llamarse propiamente incesto o incestuosas. 

Siempre que se habla de incesto se considera desde el punto de vista heterosexual. Tomado un texto al azar dice así: “Se relaciona con el hecho de mantener una relación amorosa sexual con alguien del mismo miembro familiar o cercano a ella. Entendiéndose como un tabú, o una perversión del ser humano, hoy en día aun en muchas sociedades, civilizaciones y tribus aisladas se ve esta práctica para perpetuar la especie entre ellos. Es un tema que en la antigüedad se menciona, desde la mitología griega, hasta pasajes bíblicos, siendo así la única forma de engendrar descendencia de una tribu o de mujeres que no les era posible viajar a otras naciones para encontrar un esposo”.

A algunos, como por ejemplo al mismo Freud no le parece una perversión, pero si una horda o costumbre primitiva, una especie de rivalidad entre hombres por el ámbito sexual y promiscuo; una especie de machismo por hacerse con las mujeres del propio clan. Por eso es que lo consideran algunos como un modo diferente de amar o una disfunción en el amor con patologías emocionales donde los familiares mayores toman a los menores para sustentar una falta de amor que debiera cubrir otro adulto. Del mismo modo —dicen equivocadamente— que “el hijo lo puede sentir hacia a algunos de sus progenitores, llenando un vacío que crece por la ausencia de alguno de los mismos, pudiendo presentarse entre cualquier miembro de la familia”. Esto segundo contradice lo anterior. Si es una pugna entre adultos para perpetuar la especie o una pugna por hacerse con la mujer para que no la escoja otro o es un vacío que no ha sabido rellenar un adulto nada tiene que ver con el enamoramiento de un hijo respecto a su padre, lo que explicaré más tarde a modo personal.

El caso más característico es el de Lot en el libro del Génesis de la Biblia. Las hijas de Lot que han quedado sin maridos embriagaron a su padre para yacer con él y mantener la descendencia.

Cuando algunos sexólogos hablan de los problemas que puede producir el incesto se refieren al originado por personas de diferente sexo, hermano y hermana, padre e hija, etc., pues se hablan de dificultades genéticas, pues al engendrar los portadores de enfermedades genéticas empeorarían las malformaciones, como los labios leporinos entre otros. Hay razas que no se extinguen por tener sexo incestuoso.

Otra cosa diferente es la unión entre dos familiares del mismo sexo, es decir, uniones homosexuales ya sean gays o lesbianas o cualquier otra cosa que se configure, padre con hijo, madre con hija, abuelo con nieto, abuela con nieta, hermano con hermano, hermana con hermana, primo con primo, prima con prima, tío con sobrino, tía con sobrina. Todos quedan más o menos claros, pero hemos de configurar los tíos, sobrinos y primos. En cuanto a un tío o tía, me refiero a tíos consanguíneos, es decir el hermano o la hermana del padre o de la madre, del abuelo o de la abuela; en cuanto a los sobrinos, se refiere a hijos del hermano o de la hermana o a nietos de hermano o hermana; respecto a los primos, considero los hijos del hermano o hermana de padre o madre, es decir, primos son aquellos que son respectivamente hijos de dos hermanos, es decir, si queremos completar la serie, dos chicos que son hijos cada uno de dos hermanas o dos hermanos o dos hermano y hermana. En realidad, escaparían de esta primera clasificación los que son hijos de primos hermanos, los cuñados o cuñadas, los primos terceros aunque lleven el mismo apellido: En realidad debieran escapar también de esta clasificación los adoptivos. A todo esto suele llamarse en la actualidad incesto gay, pero lo que sobra es el sustantivo incesto, porque no lo hay. Para que lo haya ha de librarse el concepto incesto de toda su configuración problemática genética. Si un padre tiene relación sexual con su hija, hay incesto, no se llama incesto heterosexual, es puramente incesto. Lo mismo, un hijo con su madre, una abuela con su nieto, una nieta con su abuelo, un hermana con su hermano; en algunos ambientes suele añadirse un primo hermano con su prima hermana, pero si están autorizados a casarse es que no se considera incesto. Es cierto que en algunos países se pueden casar los hermanos, aunque no es común, pero esto suele ocurrir cuando se han tenido relaciones incestuosas entre hermanos de las que ha habido hijos y les autorizan a casarse. El fenómeno es que fueron incestuosos y luego dejaron de serlo por hacer lo mismo. No deja de ser una barbaridad que algo sea o no sea dependiendo de una norma de conveniencia. Sería mejor dejar de lado dentro del incesto la relación entre hermanos de diferente sexo. Pero esto hoy no me preocupa. En definitiva, la relación sexual entre personas familiares del mismo sexo, en realidad no debiera llamarse incesto ya que no contraviene las normas genéticas ni ponen en peligro la sucesión, dado que no la hay. Por tanto, atendamos a la regla de bronce.

Regla de bronce

Lo que hay que afirmar es que las relaciones sexuales entre familiares consanguíneos en primer y segundo grado del mismo sexo debieran denominarse relaciones gay entre familiares o relación familiar gay, ya sea abusiva o consentida.

Es una relación familiar gay abusiva cuando el hijo o hija son menores de edad, se llama pederastia cometida por el padre con el hijo o la madre con la hija. Es abusiva también cuando los sobrinos son menores de edad, es pederastia cometida por el tío con el sobrino y la tía con su sobrina; por lo mismo el abuelo con su nieto y la abuela con su nieta. Referente a los hermanos es una relación abusiva cuando uno de los hermanos es mayor de edad y el otro menor de edad, es pederastia atribuible al mayor. Si el padre tiene relaciones con su hijo varón mayor de edad, es una relación familiar homosexual, no es abusiva sino consentida, no es pederastia ni incesto. Se ha de aplicar lo mismo al resto de familiares que mantengan relación sexual gay o lésbica donde los dos sean mayores de edad.

Cuando uno de los dos que mantienen la relación es disminuido mental o enfermo psíquico o pase por una situación sicológica que necesita o recibe tratamiento, la relación realizada con él es abusiva, aunque sea incluso mayor. Pienso que es abusiva la relación sexual cuando un hijo droga a su padre, sin saberlo este para tener relaciones sexuales.

Le he explicado varias veces a mi sobrino César mi problema con mi padre, su abuelo, que es como sigue: Cuando yo estaba a punto de cumplir los 16 años, me había enamorado locamente de mi padre, me masturbaba frecuentemente para desahogarme de los deseos de yacer con mi padre y tener con él una penetración y tocar su polla y mamarla. Lo he deseado hasta ahora. Un día me atreví a pedírselo a mi padre y me contestó: “Eres mi hijo, jamás tendré una relación sexual contigo por respeto, ahora porque eres menor, luego porque eres mi hijo, hay asuntos que no quiero tener con mis hijos, ni sexo ni fracasos propios, mis pasiones y mis fracasos son míos no vuestros; desahógate de otras maneras”. Me sigue apeteciendo yacer con mi padre, pero no se lo volveré a pedir jamás para respetar el respeto que me tiene. Pero no sería una relación incestuosa. Jamás le pedí a mi hermana tener una relación con ella, ni me apeteció nunca ni sentí el deseo —la verdad es que ni con ella ni con otra mujer—, pero igual si se lo hubiera pedido, aunque ella no se me ha insinuado nunca, me hubiera dicho que no o que sí, de haberla tenido, hubiera sido una relación incestuosa; no obstante, mi hermana, aunque le gustaba jugar con mi cuerpo jamás hubiera consentido, se cuidaba de ir vestida cuando conversaba conmigo y yo iba desnudo, Roxana siempre tenía conmigo una cercanía del corazón y una distancia sexual y sentimental, a veces se hacía la dura y la muy difícil.

Si antes de los funestos acontecimientos con mi madre —a quien ya no insulto porque es difunta— (puede verse el retrato que he hecho de ella en COMO FRENTE AL ESPEJO), le hubiera pedido a mi madre una relación sexual con ella, estoy seguro que me la hubiera aceptado y mi situación hubiera cambiado considerablemente a mi favor. Pero de ella no estaba enamorado y nunca la deseé ni como madre. Por el contrario, la madre de mi esposo Miguel, Maxi, segunda mujer y verdadera compañera de mi padre, ella jamás hubiera consentido por dignidad propia, por amor a mi padre y por respeto hacia mí. Sobre ella sentí tal respeto que en Maxi encontré la madre que nunca tuve y sentí con Maxi lo que era el amor de Madre, yo ya tenía 18 años recién cumplidos. Pasé 18 años de mi vida sin una madre, lo mismo mi hermana sus primeros 16 años fueron sin madre, porque nos odiaba, por el contrario Maxi, desde que mi padre nos presentó a ella, nos quiso como una verdadera madre. Se hizo totalmente amiga de mi hermana y Roxana comenzó a ser mujer de verdad.

V. Declaración sobre el Más Allá.

Maxi restituyó todo el daño que mi madre nos hizo a mi hermana y a mí, por eso siempre la guardo en mi corazón y me gusta ir todos los terceros domingos con Miguel a poner flores sobre la tumba de Maxi. Lo hacemos los terceros domingos de mes, porque coincidió su muerte en un tercer domingo del mes de noviembre.

Miguel, hijo de Maxi, fruto de sus entrañas, cree en el Más Allá. Él ha aprendido y tiene fe en la Eternidad, en que hay un Dios que premiará nuestros sufrimientos en la tierra, que es Amor. Miguel es creyente, creyente católico; el asunto no es para bromas. Acude con frecuencia a la iglesia. Siempre que estamos en el pueblo de mis padres, va a misa con mi Tío Paco o con mi Tía Fina. Muchas veces le acompaño. Él se pone de rodillas, se levanta, se sienta, lo sabe todo. Yo tengo que mirar qué hace para hacer lo mismo y no hacer el ridículo. Hay un momento que pasan un canasto en el que recogen donativos, Miguel siempre pone 50 euros y me hace poner a mí otros cincuenta. A veces se saca un sobre cerrado de su bolsillo y lo echa, jamás me dice que yo haga lo mismo. Solo una vez he tenido la curiosidad y le pregunté cuánto ponía y me dijo:

— Hoy solo cinco mil.

— ¿Otras veces más?, —le pregunté.

— Otras veces más, otras veces menos, según las ganancias de nuestros negocios, porque hay que repartir con los necesitados, pero tú no pongas nada más que yo lo hago por ti y por mí, —me contestó.

— Pero yo no soy creyente, —le dije muy en serio.

— Pero hay pobres igual, seas o no creyente, ensucias la iglesia cuando me acompañas y cooperas consumiendo luz, y estás reunido con otros y nadie te despacha y a tu manera rezas, y si no rezas al menos haces algo, porque entonces te hace más falta, —es lo que suele contestarme.

— ¿Tú rezas por mí? Creo que sí ¿No es suficiente que tú reces por mí?, —le pregunté un día.

— Rezo por ti, por papá, por mamá, por Roxana, por César y  por todos los nuestros, incluso a veces rezo por esa mamá que tú odias tanto…, —me contestó.

— ¿Por qué rezas por ella?, —le pregunté.

— Porque te dio la vida para que tu vida fuera mía; porque eres mío, todo lo tuyo lo quiero, —respondió.

— ¿Tu crees que en el Más Allá yo estaré contigo?, —le pregunto con frecuencia.

— Eso espero, que cuando nos muramos estemos los dos en el mismo lugar que Dios.

— ¿Sabes donde está Dios?, — le pregunto.

— En el cielo, en la tierra y en nuestros corazones, por eso somos capaces de tener, dar y recibir amor, — dice siempre.

Y la mejor es esta que le hago con ánimo de exasperarlo:

— ¿Por eso nos amamos tú y yo?

— Sin el amor de Dios, nosotros no podríamos ni sabríamos amarnos, es Él quien enciende el amor en nuestros corazones, por eso deseo que le ames, porque Él ha puesto en tu corazón el amor con el que me amas.

— Entonces, ya estoy queriendo yo a tu Dios, —le digo.

— A nuestro Dios, Jess, a nuestro Dios, —me replicó.

Y cada vez me va gustando más que me hable de lo que él parece que conoce y me descubre. La verdad es que a veces vamos a la iglesia cuando no hay nada, ni cantos ni ceremonias y yo me pongo sentado y él se arrodilla y parece que ni respira, se concentra rezando. Yo me quedo siempre sorprendido, porque no puedo hacer como él, un día me propuse hacer lo mismo, cerrando los ojos, y él me dijo que no hiciera el payaso, que me siente, que mire al frente, que escuche, que no hable, que no haga cosas raras, que escuche dentro de mí, que un día me hablarán. Yo sigo pensando que debo merecer poco porque no descubro ninguna voz. Lo que descubro es que cuando se concentra escucha, y sale distinto y conversa mejor y ama más y busca hacer el bien. Eso lo descubro. A veces pienso que es sugestión, pero quien conozca a Miguel sabe que no se sugestiona, que es una cabeza muy práctica, muy concreta.

Cuando acompaña a mi Tío Paco a la iglesia, lo desconcierta, porque mi Tío Paco dice que un tipo tan distraído, tan divertido, tan revoltoso, tan diferente a todos, en la iglesia es otro. Y cuando salen de la misa, le comenta a mi Tío Paco lo acertado o lo equivocado del cura en su sermón. Incluso César que es creyente, aunque poco practicante, le gustaba ir de joven con Miguel a la iglesia porque le explicaba lo que había dicho el cura aunque de modo más inteligible.

La verdad es que Miguel sabe vivir en este mundo y en el Más Allá. Ha sabido contagiarle a César este don y, desde su filosofía, César lo explica aún mejor. Yo soy demasiado físico y no entiendo mucho, pero soy feliz de tenerlos tan cerca de mí y que me den esperanza para vivir con alegría el tiempo de mi existencia.

V. Declaración sobre el color y la dignidad.

Los colores son diversos y múltiples, en el arco iris se señalan siete, en la bandera LGTBIQ son seis, con las sucesivas mezclas entre sí la gama se va ampliando y si ingresamos al ordenador veremos que entre RGB, html, minecraft, etc. se puede contar con miles de colores. Todos son bellos, las gamas de negro, de grises y de blanco nos dan un panorama de belleza. Si salimos al campo descubrimos en la naturaleza que no hay ni un solo color que sobre y todos se armonizan. La diversidad de color expresa la belleza de las cosas.

La diversidad de razas con sus colores, blanco, negro, amarillo, cobrizo dan igualmente diversidad de blancos, unos son muy blancos, otros mas encarnados, los negros, unos son negros muy negros, otros tiran a azulado o rojizo, lo miso pasa con los amarillos y los cobrizos americanos. Todos son una armonía de belleza humana, que con frecuencia los propios seres humanos han estropeado infinidad de veces. Los que más han sufrido por tal causa son los hermanos de color negro, africanos u originarios de África. También en este libro se quiere reivindicar la raza y queremos afirmar con voz alta que SOLO HAY UNA RAZA, LA RAZA HUMANA, la cual es diversa, bella y con encanto. En todas las formas humanas, independientemente del color, hay belleza, inteligencia, bondad, humanidad. También sufren todas las formas de color de seres humanos egoístas, malvados, perversos. Solo con el amor se triunfará y también en este tema podrá vivirse una igualdad en la diversidad.

El autor de este libro ha querido, que es un acérrimo y perseverante defensor de diversidad sexual, lo es al mismo tiempo de la diversidad racial. La raza humana es diferente en cada persona y los grupos humanos son diversos. Esta diversidad racial en la raza humana no tiene por qué dividir a los humanos. Nos hace bellos a todos la diversidad, todas las diversidades, las diversidades sexuales, las diversidades, raciales, las intelectuales, las culturales, etc. Todas las diversidades nos embellecen y nos enriquecen. Me contaba una vez una persona, que nunca había salido de España, que en la casa que residía cuando era universitario había cuatro estudiantes africanos, de encendido color negro. Llamaron a la puerta, salió el a abrir y le preguntaron si vivían allí unos negros. Después de manifestar extrañeza, les dijo:

— Aquí ¿negros?, no, pregunten en el piso de arriba que también hay estudiantes.

Cuando entró en casa, le preguntaron quién había llamado y contestó:

— Unos despistados que preguntan si aquí viven unos negros…

— ¿Qué has contestado?, preguntó uno de ellos.

— Que no, que no…, ¿qué iba a contestar?

— ¿Y nosotros qué somos?

— ¿Vosotros? ¿cómo que vosotros? ¡Ay! Ya me he acostumbrado… Voy a ver si todavía están esperando.

Aquí acaba la anécdota real y vayamos a lo que debemos ir. Ojalá nos acostumbramos todos los humanos a las diversidades humanas y ver a personas con nombres y apellidos, a ver a nuestros iguales. Seguro que nuestro mundo sería otro. pero falta aún mucho camino que recorrer.

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CÉSAR, CAPÍTULO 30: ÉXITO EMPRESARIAL

“Toma una idea.

Hazla tu vida —piensa sobre ella, sueña sobre ella, vívela—.

Deja que tus músculos, cerebro, nervios y cada parte de tu cuerpo se llenen de esa idea.

Luego deja todas las demás ideas solas.

Ese es el camino hacia el éxito”.

(Swami Vivekananda)

Dulce y desdichado

Cristian Hauffman

No tengo prisa, mi amor,

dulce, oscuro, eterno,

si mi fantasía es amarte,

comprenderé el mundo externo,

dulce afán de fantasía,

que con tus latidos me llenas de alegría;

dulce es tu melodía

que llena mi vida de armonía.

No te hagas el sordo, dulce timidez,

evita mi mirada cada vez que puedas,

sonroja tu inocencia cuando no me veas,

aclara tus pesares cada vez que leas.

Dulce letal estrecho,

frío, congelado y olvidado,

mira mi pesar que estás de mi lado,

dulce altar exhaustivo duro;

¡eres tan vil sin mis oscuros latidos!,

comparte mis pensamientos

como si fueras mío.

¿Qué tan fuerte es la desdicha?

Quiero saber que es para ti amar,

querido, con tanto alarde,

que sin ti me arde el corazón,

llenándolo de hambre

con amor y consuelo.

Tengo muchos amigos, se extrañan que un chico tan joven tenga éxito. Pero lo tiene. Ha triunfado y le queda una carrera por delante para seguir triunfando. Sé que lo hará. Su familia se alegra de sus triunfos por dos razones, una por él, y otra porque todos han invertido en sus negocios. Poco a poco se va haciendo cargo de los negocios familiares y metiendo a la gente más joven de la familia. No los quiere de empleados, sino de socios. Empieza a darles facilidades para que inviertan y luego van invirtiendo los gananciales para adquirir más acciones. A cada uno, conforme acaban sus estudios o estén disponibles les va ofreciendo un sector para dirigirlo. En esto se parece a su tío Jess que fue el que empezó metiendo a la familia de su padre en los negocios. Paulatinamente se va convirtiendo en un negocio familiar con diferentes modos de participar. Se puede decir que las empresas están aseguradas por muchos años.

Mejor funciona la vida familiar. Todos esperan que César y Raneeke adopten algún niño para tener un heredero de su gran fortuna. Ellos no contemplaban esta posibilidad, pero tampoco cerraron las puertas. En una ocasión su madre le insinuó que podrían adoptar mientras ella y Lorena estén con capacidad de ayudar en la crianza de los niños. Contestó Raneeke:

— Mamá, César tiene que pensarlo mucho, a mí ya me gustaría. En la Fundación tenéis niños en Africa y Asia que se quedan sin padres y buscáis padres para ellos…; dos niños varones, hermanos, de Africa, podrían ser hijos nuestros, pero que sean los niños más pobres, sin padres, sin lugar para estudiar, a fin de traerlos acá y darles un futuro estable, seguro y de calidad humana.

César se le quedó mirando. Roxana miraba a César para saber su opinión. Raneeke se quedó mirando a César. Tras un largo rato de quedarse todos extasiados y pensando, César dijo:

— Mamá, si Raneeke quiere dos niños, tráele dos niños, serán nuestros hijos, los vamos a querer, pero ya sabes nuestros negocios están en boga y el tiempo es escaso. Yo haré mucho caso de los niños, Raneeke sé que también, pero si son muy pequeños, cosa que me gustaría, sabe que te comprometes a criarlos y si te ayuda tía Lorena, pues… mejor que mejor.

— ¿Dos niños?, —pregunta Roxana.

— Sí, dos, y si al ser hermanos son tres, tres, —contesta César.

— ¿De África? —sigue preguntando Roxana.

— De África, —contesta Raneeke.

— ¿Muy negritos?, —insiste Roxana.

— Más que yo, —contesta Raneeke.

— ¿Muy pobres?, —persiste en preguntar Roxana.

— Los más pobres que encuentres, —dijo César.

— Los tengo, esperaba eso de vosotros, hijos míos, —dijo Roxana con las lágrimas en los ojos.

— ¿Qué?, —exclamaron los dos al mismo tiempo.

— Son tres hermanos, 1, 3 y 5 años, y un primito de ellos de dos años, el de 1 año es una niña, no los queremos separar y no encuentro quien quiera educar a los cuatro, —dijo Roxana.

— Esos niños son nuestros, no separemos a los niños, somos dos hombres y dos mujeres, así que los educaremos bien, —dijo César.

Raneeke besó a César y a Roxana lleno de felicidad. Y Roxana explicó:

— Las dos familias, como otras, han muerto en una matanza, los niños se escondieron con una maestra; ella se ha llevado uno, otros niños han sido colocados, estos cuatro no queremos separarlos.

Roxana habló con Lorena para que arreglase todo para la adopción de los cuatro niños. Fue costoso, largo, y dificultoso. César, tan ocupado en los negocios, no se enteró, ni desesperó, pero Raneeke y Roxana estaban deshechos hasta que los llamaron para conocer a los niños. Fueron los cuatro a Costa de Marfil a través de una Entidad Colaboradora de Adopción Internacional. Los trámites duraron casi dos años. César tuvo que hacer varios viajes a España para atender sus negocios y regresar. No les importó los costos económicos, sino que los niños crecieran junto a ellos, para no tener que iniciar una vida de familia cuando los niños ya fueran mayores. Lorena que estaba asociada a ECAI, pudo resolver positivamente las cosas sin necesidad de esperar 36 meses y lo resolvieron antes, pero ya el tiempo que estuvieron en África los niños tenían dos papás y dos mamás y eso era importante para todos.

Con la familia completa, llegaron los niños a España. Ekua (que significa nacida en miércoles) ya tenía 3 años; Kwesi (nacido en domingo) 5 años; Baako (primogénito) 8 años; y el primo Kweku (nacido en miércoles), que pasó a ser hermano de todos, tenía 4 años. Baako era muy formal y pronto se responsabilizó de ayudar en el cuidado de los más pequeños, siendo un alivio para las mujeres. Raneeke solía desayunar cada día con los niños como si fuera un patriarca. Los fines de semana se llevaban a los niños a pasear, los primeros años iba siempre Roxana con ellos y muchas veces Lorena, cuando los niños crecieron ya iban con César o con Raneeke y la mayor parte de las veces se iban los seis en un amplio auto, el Volkswagen Touran, una única carrocería de cinco puertas, con 7 plazas de serie y un maletero de 734 litros, que habían comprado. Estaban felices de salir casi todos los domingos a comer con los niños y a la casa de la playa, donde solían vivir de modo habitual y continuado desde que concluía la época escolar hasta que iniciaba en septiembre; la casa era de Jess pero desde que llegaron los niños los hizo vivir allí por la amplitud. Se notaba felicidad en el ambiente y el cariño de todos con todos se ponía siempre de manifiesto.

Al poco de llegar los niños, murió el Tío Paco. Ya no pudo enterarse del regalo que podrían haberle hecho con los niños. Como Lorena tuvo que pasar mucho tiempo en Costa de Marfil, fueron Tía Fina y Sara las que se encargaron de cuidar del Tío Paco, pero murió en los brazos de Lorena. Tampoco dejaron que los niños vieran al Tío Paco difunto, para que no tuvieran una impresión desagradable. Habían visto sus ojos demasiadas muertes. Los niños tuvieron dos mamás, al menos así las llamaban desde África, tuvieron una abuela que los quiso como a sus hijos, la Tía Fina. Los niños tuvieron dos papás, Raneeke y César. A Raneeke lo respetaban mucho, con César jugaban como si fuera el hermano mayor, aunque le llamaban papá. Baako, el primogénito, pronto dejó de llamar a Cesar papá, le llamaba César y hablaba con él todos sus asuntos del Colegio. Más tarde los otros dos varones siguieron el mismo camino y le llamaban César, solo la niña, Ekua, siguió llamando a los dos papá. Tenían tres abuelos, Antonio, que para los niños era bisabuelo y le llamaban abuelo, y los dos abuelos por excelencia, Miguel y Jess. Tenían dos abuelos en América, los papás de Raneeke, que solían venir algunas semanas en Pascua y en verano a España. Cuando llevaban a los niños al pueblo para visitar a la abuela Fina, bajaban del coche y corrían hasta encontrarla y se le echaban encima. Cuando visitaban a los abuelos, aquello era una fiesta. Miguel y Jess estaban felices con todos los niños correteando en casa. Con la llegada de estos niños, Antonio rejuveneció, se animó más y se los llevaba para comprarles helados. Los niños, siendo pequeños se le cogían de la mano, dos en cada parte. Cuando crecieron, Baako hablaba con su abuelo de cosas de adolescente, pero el abuelo Antonio se lo tomaba tan en serio que le daba respuesta a todo. Toda su vida recordaría Baako a su abuelo Antonio y hablaba de él mejor que sus propios hijos. Pero el verdadero amigo de Baako siempre fue César. Baako no quería tener amigos, no jugaba con los amigos, cuando jugaba al futbol, como que se asfixiaba, solo deseaba que pasara el tiempo del colegio y del trabajo de su padre César para buscarlo y entretenerse con él. Ahí notó César que algo tenía Baako que no le detectaban los médicos y lo hizo pasar por varios especialistas. Al final descubrieron que tenía un soplo al corazón y una incipiente asma. Con cuidado podría vivir una vida normal durante muchos años. Entonces César puso en conocimiento de la dirección y del personal de colegio las afecciones de Baako para que no le instigaran con la Educación Física. Cuando César no tenía que salir fuera de la ciudad, le indicaba a Baako que fuera a la oficina al salir del Colegio. Al llegar Baako, César interrumpía todos los trabajos y se lo llevaba a merendar a lugares de especial lujo y cuidado, merendaba Baako mientras César tomaba su café y luego, paseando muy despacio iban a comprar una cosa para los otros tres niños, de lo que se encargaba Baako de regalarles como cosa personal, tal como le había indicado César. Esto ocurría de lunes a viernes. Baako se hizo muy amigo de César y antes de ingresar a la Universidad ya había tomado en sus manos algunas parcelas de la empresa hotelera de César. Todo el mundo le hacía caso a Baako. Se compenetró de César y, aunque tenía que estudiar en la Universidad, iba a estudiar al Atlantic Ocean, comía con su padre y este le entregaba los asuntos del día; al comienzo los que se habían resuelto y cómo; a las pocas semanas algunos de los que estaban por resolver. Concluida la tarea, padre e hijo se iban a casa para estar con los demás niños y hacer descansar a Raneeke. Así cenaban todos juntos. Los tres más pequeños todavía comían en el colegio. Pero las noches eran sagradas, como sagrados eran los fines de semana, ya estuvieran en casa, ya salieran dependiendo de los climas y las estaciones.

Roxana, la mamá de César, comenzó también a hacer más vida en casa de César, pues la niña ya notaba la necesidad de otra mujer. Mamá Roxana era la que atenuaba las pequeñas diferencias entre los niños y la niña, que era la menor y la que más sufría de soledad. Nadie se lo pidió a Roxana, pero ella se plantó en casa y montó su propia habitación, a la que solo Ekua tenía acceso de entrada libre para ayudar a mamá o para que mamá le ayudara en algo. Roxana pensó mucho en la actitud que Maxi tuvo con ella y copiaba incluso los gestos de Maxi. Fue algo que un día dijo Miguel:

— Roxana, ¿eres Roxana o eres mamá? Estás haciendo lo mismo, gestos, voz, miradas y cariño.

— Hago lo que aprendí y a mí me fue bien, ¿no será eso lo mejor para Ekua? Mamá Maxi era todo amor, cariño, generosidad y entrega; eso quiero yo para esta hijita que Dios me ha dado, que me ha hecho simultáneamente abuela y madre, respondió Roxana.

— ¡Mamá!, ¿cómo has dicho?, —preguntó César.

— ¿He dicho algo malo?, —preguntó Roxana.

— “Esta hijita que Dios me ha hado”, has dicho eso, —contestó César.

— Si no ha sido Dios, no encuentro quien haya sido, pero Alguien muy importante ha hecho este milagro, —dijo Roxana.

— Sí, mama(1), ha sido Mungu(2) quien nos ha dado esta familia, y ha sido Mungu quien te ha dado esa hijita llamada Ekua, yo doy gracias a Mungu por lo que ha hecho con nosotros tus watoto(3), estoy contento que Ekua sea tu binti y que la prefieras y la ames; nosotros tenemos padres y ella te necesita más, nosotros somos watu(4) y podremos defendernos, —dijo Baako.

— ¿Qué lengua es esa?, —preguntó Jess.

— Es swahili; papá César me ha hecho estudiar swahili y lo hemos hecho juntos, era un secreto, pero ya no me aguantaba más; papá también sabe swahili como yo y papá y yo cuando estamos a solas hablamos en swahili, —dijo Baako.

— Papá Raneeke también está estudiando swahili, —dijo César a Baako— entre papá y tú tendréis que enseñar a todos los hermanos; si no habláis vuestra lengua materna es como si no hubierais nacido o como si no existierais, y luego estudiaréis francés y alemán, porque ya estudiáis en el cole inglés.

— Por eso papá cuando me pillaba con César no decía nada, —dijo Baako.

— Cuando papá y yo hablamos, muchas veces lo hacemos en swahili para que no se nos olvide, — dijo Raneeke.

— Oye, Jess, tendremos que estudiar nosotros también swahili, —dijo Miguel.

— Eso es cosa de los papás, los abuelos ya no, —dijo Jess.

Así iban transcurriendo los días, las semanas, los meses y los años. Cuando todos los niños podían comprender, hicieron un viaje para que reconocieran la tierra que les había visto nacer. Algunas personas había que reconocían a César y a Raneeke, pero al ver los niños tan educados y crecidos y que hablaban su lengua quedaron muy contentos y los recibieron con honores. César se había procurado un camión cargado de las cosas que creyó necesarias para todos ellos. Los niños primero estaban asustados, luego hicieron amigos y al marcharse todos lloraron. Baako gritó desde arriba de un montón de piedras:

— Hatuondoka milele, siku moja tutarudi ili tukuone. Angalia hivi karibuni. Tutakuletea shule.(5)

César se le abrazó, porque nadie había pensado en una escuela, pero fue del agrado de todos. César y su hijo Baaku cumplieron lo prometido. Se instaló la escuela con las posibilidades del lugar y se construyó al lado de la escuela dos viviendas para dos maestras. Con el tiempo, esa escuela fue creciendo y se convirtió en un centro superior donde se estudiaba educación para sacar maestros para toda la provincia y artes y oficios para trabajos del campo, artesanía. En la cadena de hoteles de César se vendía el 80% de la artesanía que realizaban las mujeres y los jóvenes. Así como Baako era muy inteligente, pero a la vez muy práctico y César lo quiso siempre a su lado en su empresa hotelera, Kwesi y Kweku eran especialmente inteligentes, Kwesi estudió Filosofía como su padre y se dedicó al principio a una editorial de publicaciones como traductor, selector de textos, etc, luego ocuparía una plaza universitaria como profesor. Kweku estudió Grado Abierto en Ingeniería y Arquitectura. La niña, Ekua hizo Administración de empresas, como su madre y muy pronto se hizo cargo de las dos Fundaciones, como indicara tiempo atrás Cesar. Fue la que, por los cometidos de la Fundación, más veces viajó a África; además ayudaba a Miguel en los asuntos de la empresa de su madre. Baako que estaba con su padre siempre se casó con sus hoteles y restaurantes y nunca se separó de sus padres, cooperando los tres muy estrechamente. Kwesi se casó con una profesora de la Universidad, tendrían siete hijos, todos del color de su padre. Juana, la esposa de Kwesi, estaba feliz con sus hijos. Kweku tampoco salió en su juventud de la Universidad en Madrid, refugiándose en casa de su abuelo Antonio, a quien atendió hasta el final de su vida y cuando concluyó sus estudios y prácticas comenzó a especializarse en la construcción de hoteles, suyo fue el proyecto de Atlantic Ocean II junto al mar y el Nuevo Atlantic Ocean que se construyó al lado del primero. No se despegó de la casa de sus padres y le hizo mucha compañía a Baako hasta que, apoyado por este que conocía todas sus inquietudes, encontró un chico dos años menor que él con el que se unió hasta el presente.

NOTAS:

(1) mama es madre o mamá en swahili.

(2) Dios en swahili

(3) Hijos en swahili. Hijo es mwana, hija es binti.

(4) hombres en swahili; hombre es mtu.

(5) No nos vamos para siempre, un día regresaremos a veros. Hasta pronto.  Traeremos una escuela para vosotros.

CÉSAR, CAPÍTULO 29: ATLANTIC OCEAN GH

Ese momento en el que entras en tu habitación de hotel,

cierras la puerta,

y sabes que ahí hay un secreto, un lujo, una fantasía.

Que hay consuelo. Que hay tranquilidad”.

(Diane Von Furstenberg).

Quisiste tener un hotel,

y en él una habitación,

para en cualquier ocasión

estar durmiendo con él.

No te gusta en tu casa,

dices que todos te ven

por eso quieres también

tener en hotel tu cama.

Dices que el vecino se queja

si en casa haces ruido,

que más fuerte es su quejido

que el que tu cama deja.

Por eso quieres estar

viviendo en el hotel

y estar siempre con él

para sin parar follar.

Con tu chico entras quedo,

luego tu solo te sales,

y cuando entras ya sabes

que desnudo por el suelo

o en la cama lo encuentras

para follarlo en desahogo

o chuparte el morocho

dispuesto cuando tú quieras.

Si el amor consistiera

tener dispuesto al amado,

no saldría ni esposado

del hotel hacia afuera.

Cuando estaban poniendo las grandes letras ATLANTIC OCEAN  GH, nadie, ni siquiera los familiares lejanos entendían lo de GH; sin embargo, los hermanos, primos y sobrinos sabían que GH significaba Good Hernández, el Good se refiere al apellido Bueno y el apellido Hernández correspondía al socio Luis Hernández, el dueño del Parador el Castillo. Así se formó la sociedad Bueno-Hernández.

El 24 de junio se iba a estrenar el Atlantic Ocean, y ya tenían más de medio hotel que comenzaba a ocuparse ese mismo día, y prevista la ocupación al 90% de todo el verano. Estaba previsto que antes habría una celebración de inauguración con familiares, algunos amigos y algunas autoridades políticas. Jess tenía amigos del mundo de la economía y la banca y quería que fuese el propio César quien hiciera las invitaciones, ya que iba a hacerse cargo de todo lo referente al hotel y a la ampliación de la empresa hotelera GH. Al menos comenzó triunfando porque los inicios del hotel iban a ser buenos y se esperaba que el personal empleado respondiera a las expectativas a fin de conservar el empleo.

César estaba pensando si haría una invitación singular para la familia, pues convenía que el personal comenzara ya antes, al menos desde el día 15 de junio, para no dejar nada a la improvisación.

Los cuatro fijos en el hotel durante todos esos días iban a ser Jess y Miguel, César y Raneeke. Cuando estaban los cuatro diseñando todo el dispositivo de entrar en funcionamiento, Raneeke, dijo:

— Quizá sea un atrevimiento lo que voy a decir, pero en este hotel gayfriendly y con piscina nudista se van a celebrar ciertas fiestas muy limitadas y dirigidas a grupos de personas muy singulares, concretas y difíciles para el personal, sobre todo para aquellos que las tienen que atender desde el bar o salvamento; pienso que debiéramos organizar una fiesta muy atrevida en plan de ensayo y preparar al personal.

— ¿A quién invitamos o quien va a venir sin anunciarlo?, — preguntó Miguel.

— Yo he oído hablar a Jess, contando ciertos entretenimientos con sus primos hace ya años, y pienso que con ellos y con Juan y Felipe, una fiesta de ese estilo debiéramos organizar, —respondió Raneeke.

— ¿Estás hablando de una orgía con borrachera y sexo?, —preguntó César.

— Pues no lo había pensado, pero sería muy conveniente, —dijo Jess.

— Entonces hay que prepararlo e invitar ya, pienso que podría ser el 22 de junio y podrían venir, si lo desean, los primos, los sobrinos, nuestros amigos de Madrid, Juan y Felipe… ¿alguien más?, —dijo Miguel.

— Mi hermano Ranjit estará en esa fecha, pues le he invitado oficialmente, —dijo Raneeke.

— Entonces vamos a contar, nosotros cuatro, Ranjit, Gaspar y Luis, Tono y Néstor, Fernando, Juan y Felipe, Andrés no estará porque ha salido de prácticas…, —contaba César.

—  Braulio, Conrado Martínez, Clever Iniesta y Antoine, Sandro Palancia y Eduardo, estos son amigos nuestros y también los invito yo, —dijo Jess mientras Miguel asentía.

— Son 18, pero preparamos una fiesta para 20 en dos grupos, uno se séniors y otro de júniors, de eso me encargo yo, y de preparar al personal, —concluyó César.

Llegó el 22 y todo estaba previsto para la cena, junto a la piscina nudista, a las 10 de la noche.

Allí estaban todos. No se podía pasar a la piscina con textil. A la entrada, en los cambiadores cada uno deja su ropa y toma una toalla para sentarse en las banquetas, secarse o extenderla en el suelo sobre el césped para tumbarse o para lo que la necesiten, y unas chanclas para los pies. Solo hombres homosexuales o conocidos gayfriendly como Fernando el cual se llevó a su hermano Andrés, pues entre Lorena, Roxana y Sara iban a cuidar de los niños de Tono y Néstor, que ya estaban por los ocho y trece años.

Los camareros destinados a servir iban como es costumbre en estas fiestas, con corbata michi al cuello, slip de color negro y delantal. Ellos iban a estar solo durante la cena, luego quedaría uno para servir en la barra libre. El vigilante de salvamento iba como es costumbre en slip de baño rojo y estaba en su cabina. Las luces estaban encendidas, se veía bien la piscina y sus alrededores y la zona de bar muy característica, la música muy suave y con muy bajo volumen.

Una vez que todos se vieron desnudos, se fueron directamente a dejar la toalla en una banqueta y a meterse en el agua. Estaba no tan caliente porque era recién, ya que dos días antes la habían llenado, pero estaba agradable para el calor que estaba haciendo. Fácilmente se formaron dos grupos de personas, el senior formado por Miguel, Jess, Braulio, Conrado Martínez, Clever Iniesta y Antoine, Sandro Palancia y Eduardo, Gaspar y Luis, Tono y Néstor, Fernando y Andrés, que prácticamente se bañaron en la parte baja de la piscina y casi en círculo, ellos se dedicaron luego a sentarse y comer. Después de la cena los séniors hicieron su tertulia con copas y copas y copas, hasta muy entrada la noche y se fueron a las habitaciones que les habían asignado. Ya no se supo de ellos hasta el día siguiente a la hora de comer. El otro grupo de júniors estaba formado por Juan y Felipe, Ranjit, César y Raneeke, Sebastián que era hijo de Conrado Martínez habido con una mujer que desapareció y nunca más se supo y Antoine Joseph, hijo de Antoine habido de un desliz con una chica del servicio doméstico de su casa, en total siete. Les gustó el número impar para no tener que emparejarse.

Habían cenado todos juntos, aunque solo en cercanía y en torno a la misma disposición, pero ya en la piscina los siete jóvenes, el más joven era Antoine Joseph que solo tenía diecinueve años cumplidos, los demás oscilaban entre los 22 de Sebastian y Ranjit y los 29 de Felipe. El rato de la piscina sirvió para distenderse y entablar amistad el grupo para estar tranquilamente en libertad. Los mayores se conocían todos o casi todos de cuando eran jóvenes y discutían que los jóvenes no eran capaces de hacer las burradas que ellos hacían, porque —decían ellos— que ya no eran igual. Decía Gaspar:

— Como ahora hay tantas permisiones ya no les da gusto; nosotros teníamos tantas cosas en contra y tantas prohibiciones, que siempre teníamos ganas de saltarnos ese orden.

Todos convenían que era así. Los jóvenes escuchaban a los mayores mientras comían la de burradas que habían hecho en otro tiempo y se iban calentando para superarles. Los mayores entraron en el bar para sentarse más cómodos en las banquetas, se llevaron las toallas y como los camareros ya lo tenían previsto y habían forrado los sillones, todos comenzaron a ponerse las toallas cubriendo sus partes.

Esto propició que los jóvenes ya no necesitaran irse y se sentaron en círculo sobre césped donde habían extendido una alfombra de toallas. Y comenzaron a contar historias picantes, referirse a películas porno y a hablar descaradamente. Felipe dijo:

— Ranjit y Raneeke ya se ve que tienen las pollas más largas y gordas de todos, ¿pero cuál de los dos es la más gorda?, ¿cuál es la más larga?

César que esperaba algo así, buscó la regla que había dejado en una banqueta, la trajo y dijo:

— Antoine, tu es le plus jeune, mesure les dicks de tous, mais les met tout d’abord raide.

Ni corto ni perezoso, tomó la regla y fue diciendo:

— Ranjit, 21 cm de long par 4 cm d’épaisseur de diamètre; Juan, 16×3; Felipe, 17×3; César19x3; Raneeke, 22×4, Sebastián16x2,5 et moi, 16×3. Très bien, dépassant la moyenne mondiale.

Hechas las medidas, se sentaron en un círculo a las órdenes de Raneeke tal como estaban:

— We started sucking dicks in a circle.

Se acostaron en círculo, Ranjit mamaba a Juan, Juan a Felipe (inseparables de momento), Felipe a César, César a Raneeke (igualmente de momento inseparables), Raneeke a Sebastián, Sebastián a Antoine Joseph y éste a Ranjit. Succionaban todos como si en ello les fuera la vida. Los séniors se asomaron por momentos por la ventana, pero ya no curiosearon más en todo el tiempo, los júniors ni se enteraron. Conforme acababan y soltaban su esperma iban poniéndose sentados. El primero en acabar fue Raneeke, pero como César tardó bastante en sacarle su leche, tuvo que permanecer en postura. Una vez todos sentados, tomaron una copa de lo que querían que cada uno se servía y con su vaso regresaban a ocupar el mismo sitio, pues ya estaban de sobreaviso que al acabar la copa, la mamada sería igual pero a la inversa, de modo que cada uno mamaba al que le había mamado su polla.

Cuando acabaron, entre copa y copa, Ranjit se llevó a su cuñado César porque quería follarlo y se fueron a una esquina un poco apartados. Se habían ido besándose y los vio Raneeke, que no tuvo más remedio que llevarse a otro y escogió al que tenía al lado, a Sebastian. Ranjit y César se estaban besando de pie con pasión. Ranjit comenzó a levantar su pierna y la metió entre las piernas de César hasta calentar su polla. Cesar se puso de rodillas y comenzó a mamar la polla de Ranjit, sus 21 cm que ni le cabían en la boca, por más que Ranjit que se daba cuenta del deseo de César iba empujando, le tapó la garganta y César tuvo un par de arcadas, pero pasó. Ya sabía la experiencia de César con Raneeke, que tenía que respirar hacia adentro y al dejar pasar la punta de la polla sacar aire por la nariz. Quedó la boca de César bien follada por la polla de Ranjit y entonces comenzó a preparar la polla, mientras Ranjit le pasaba los dedos por el culo. Le entró uno, enseguida otro y de inmediato tres dedos gruesos de Ranjit le entraron y forzaron aquel culo que era un dolor para César sin quejarse con tal de sentir el placer. Ranjit le dio la vuelta y sin esperar que se incline castigó a Cesar con una estocada total. El grito de Cesar se escuchó en toda la piscina y allí que se fue, Antoine para consolarlo con besos mientras era follado. Se acercó Juan y comenzó comiéndose la polla de César y tocando sus bolas para esperar el esperma cuando llegara al orgasmo, pues César estaba suspirando. Felipe se acercó y comenzó a comerse el culo de Antoine y prepararlo para follarlo, cuando consiguió separarlo de la boca de Cesar que gemía a desesperación, le penetró y estando follando Felipe a Antoine, se acercaron Sebastián y Raneeke, que estaban follándose mutuamente y se separaron para que Sebastian se follara a Ranjit y lo penetró en seco, sin preparación con lo que le retardó el orgasmo y Cesar seguía gritando, mientras Raneeke se metió bajo Juan y comenzó a follarlo, mientras miraba la cara de su César cómo reaccionaba y dio este un par de espasmos con grito y ser vino en la boca de Juan que se tragó todo el orgasmo de César. En el culo de Cesar quedaba todo el orgasmo de Ranjit y se separó para ir a follar a Antoine Joseph, de modo que este quedaba ensartado por dos pollas juntas, la de Felipe y la de Cesar. Felipe se vino y César tardó un rato, cuando volvió su mirada atrás vio a Juan cogido por Raneeke y cómo gritaba que se vino enseguida. Se vino dentro de Ranjit el propio Sebastian y Juan que se había puesto a mamar la polla de Antoine Joseph se tragó todo su semen. Quedaron amontonados unos encima de otros, llenos de sudores descansando, hasta que a la orden de César se metieron todos en la piscina, nadaron y se tocaron en su interior sin ningún escrúpulo.

Después del baño pasaron a tomar unas copas y se pusieron a hablar de diversidad de planes que cada uno tenía, de modo que fueron dando a entender los diversos trabajos. César aprovechó para comunicar su idea de la cadena hotelera GH en la cual había ya tres establecimientos y que estaba abierto a ofertar acciones de estos negocios. Raneeke tenía una intención complementaria respecto a abrir un hotel en Grecia, en la isla de Mykonos y estaba ya visitando para aunar otro de Santorini. Este asunto interesó a Antoine Joseph y redundaron en conversar más el día siguiente. Ya se encontraban solos junto a la piscina, bastante cansados. Los séniors habían desaparecido y lo mismo el barman. Decidieron retirarse. Estaban desocupados y sin pareja Ranjit, Antoine Joseph y Sebastián. Cesar quería llevarse a Raneeke a la habitación y tomar allí una copa antes de echarse a dormir y decidieron invitar a Antoine Joseph que le hacía ilusión estar más tiempo con ellos para conversar un momento de negocios, antes de irse a acostar. Ranjit y Sebastián tenían sus habitaciones uno junto al otro y decidieron irse juntos y dormir en una de ellas. Juan y Felipe también decidieron irse a acostar. César les dijo que no había nadie por el hotel, que no era necesario vestirse, sino recoger la ropa y salir al pasillo grande y subir en el ascensor de la derecha hasta el primer piso. Allí reconocerían sus habitaciones de inmediato porque había delante un carro con algunas cosas por si necesitaban comer algo antes de amanecer. Así fue.

Todos se subieron. Ranjit y Sebastián entraron en la habitación de Ranjit y allí pasaron la noche. Al día siguiente contaba Sebastián a Raneeke, lo bueno que era su hermano y lo bien que se pasa con él. Raneeke se reía tanto de las cosas que le contaba que Ranjit protestó cariñosamente a Sebastian. Juan y Felipe comentaron que habían dedicado el tiempo para ellos, pues les hacía mucha falta.

No contó nada César ni Sebastián, pero Raneeke alababa el estilo de Sebastian y hablaba de cómo se lo follaron entre César y Sebastián, que se lo hicieron pasar de “puta madre”, con estas características palabras. Cuando Sebastián le preguntó qué hizo él, respondió que se los folló a los dos uno tras otro, que mientras follaba a César, Antoine se los comía a besos alternativamente, y mientras se follaba a Antoine, César se lo folló, concluía:

— Hemos dormido hora y media para estar aquí en el desayuno, pues Cesar tiene muchas cosas que arreglar con el personal.

Estando a punto de desayunar, entraron los séniors para desayunar con todos. Acabando la jornada satisfactoriamente.

César tuvo luego una reunión con el personal de la piscina. Estaban presentes todos los que habían trabajado y departieron. Uno dijo:

— No habrá problemas, señor, sabemos que esto es así y que será peor, porque ustedes tienen respeto hacia nosotros, pero en alguna ocasión nos involucrarán y habrá que ceder si lo exigen mucho, solo pienso que hace falta un dispensario de preservativos en el bar y en una de las paredes de la terraza de la piscina.

César tomó nota y el mismo día 24 estaban instalando el dispensador. Con esto aprendieron que cada uno podía tomar la iniciativa de proponer porque se haga o no, cualquier indicación sería estudiada. Luego les indicó que el jefe de personal que pondría los turnos de trabajo, tendría en cuenta esas horas intempestivas para conmutarlas con tiempo de descanso el día siguiente. Para lo cual esperaba indicaciones al respecto de ellos, ya que eran los interesados y los que han de estar en esas horas trabajando; pero que nadie se le ocurriera en caso de involucrarse, cobrar nada a los hospedados, pues estaban en un hotel, no en un burdel. Todos asintieron de buen grado, pues nadie quería ser considerado un prostituto. Incluso César les animó a no involucrarse y aprender a escapar de tales ocasiones, pero que habría una tarjeta de indicaciones al respecto para los usuarios de la piscina. Y añadió:

— Una vez a la semana, que podría ser martes o miércoles, a las 11 de la noche, durante una hora, esa piscina estará para vuestro servicio; ese día no habrá nunca fiestas, tan solo tenéis que elegir el día. Ya sabéis, en la noche siempre caballeros, podéis nadar desnudos o con tanga o slip de baño.

Se disolvió la reunión y quedó que el día de los empleados sería el martes.

El día 23, a las 7 de la tarde comenzó la inauguración del hotel, con discursos y cena para los invitados.

NOTA: Arriba, dispensador de condones gratuitos

              Doble dispensador: a la izquierda diversas marcas de preservativos con o sin sabores; a la derecha, muñeca para varones y otros juguetes para hombres y mujeres.